AURA

Cualquier materia – viva o muerta – está vibrando en su propio nivel molecular y entrega de tal modo una cantidad específica de energía. Esta energía irradia desde su fuente primaria (e.g. el ser humano) en forma del aura..

Este campo de energía y/o el aura procede del cuerpo físico hasta que lo penetra. Consiste en varias capas y niveles de oscilación que se penetran mutuamente. Cada capa del aura está conectada con un chakra y vibra con éste en la misma frecuencia.

Según la “forma diara personal”, el tamaño del aura puede ser disminuido o extendido. En un día menos bueno, la extensión se puede disminuir a solamente 60 cm. Y al contrario, después de un tratamiento e.g. de Reiki, se puede extender enormemente hacia varios metros, lo que muestra también que la conciencia áurea es idéntica a nuestra propia conciencia.

La enfermedad siempre comienza en el aura donde se presenta en forma de sombras, de manchas o deformaciones. Si estas " desarmonías" no son descubiertas o quedan desplazadas, seguirán creciendo hasta arraigar en los chakras. Finalmente penetran al cuerpo físico donde se presentan como disturbios o enfermedad.

La fotografía Kirlian fué desarrollada por científicos para mostrar la actividad del aura. En la siguiente imágen se puede ver muy bien, cómo un campo energético inarmónico se desarolla durante una sesión de Reiki.
 
La calidad del aura siempre está en conexión directa con la condición mental y física del propio ser humano y refleja su estado de salud momentáneo.